Viedma: Unidad contra el ajuste y el ajuste de Weretilneck

El encuentro entre la Comisión Directiva Central de UnTER y compañas de UPCN en Viedma se enmarcó en un contexto de crisis salarial y recortes brutales. El gobierno provincial, liderado por Alberto Weretilneck, profundiza políticas que atentan contra los derechos laborales y el acceso a la salud, generando una situación de precariedad que exige una respuesta colectiva y organizada.

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Fotografía cortesía de Unter

El ajuste como política de poder

El 28 de abril de 2026, en la ciudad de Viedma, la Comisión Directiva Central de UnTER mantuvo un encuentro con compañas de UPCN como parte de una articulación imprescindible frente al ajuste que el gobierno de Alberto Weretilneck vienen descargando sobre los trabajadores estatales. Este proceso no solo afecta las condiciones laborales, sino que también profundiza una crisis que se vuelve más compleja con cada mes.

El costo de vida se dispara mientras los salarios se pulverizan mes a mes. Weretilneck no solo se muestra incapaz de dar respuestas reales, sino que profundiza políticas que deterioran las condiciones de vida, disciplinan a los trabajadores y buscan debilitar la organización sindical. Esta estrategia no solo afecta directamente a las familias, sino que también se convierte en una herramienta de control que despoja a los trabajadores de su dignidad.

En este marco, se analizó la situación actual de las afiliadas: una crisis salarial cada vez más profunda, auditorías médicas utilizadas como herramientas de control y persecución, y un IPROSS en estado crítico que ya no garantiza el acceso a la salud como derecho. El ajuste se traslada directamente a las familias, transformando la vida de quienes garantizan el funcionamiento del Estado.

Un salario digno como derecho inalienable

El gobierno de Weretilneck no solo perpetúa ingresos de pobreza, sino que continúa ajustando sobre quienes garantizan el funcionamiento del Estado. Esta política se fundamenta en una decisión de ajuste que tiene responsables claros, y el principal es el gobernador. La falta de respuestas reales no solo afecta a las condiciones económicas, sino que también debilita la capacidad de los trabajadores para sostener su vida y la de sus familias.

Rechazamos de manera contundente las sumas no remunerativas, una práctica que el gobierno provincial utiliza para simular mejoras salariales mientras precariza los ingresos, desfinancia las jubilaciones y ataca derechos históricos de la clase trabajadora. Estas acciones no son errores de gestión, sino decisiones políticas que reflejan una lógica de austeridad que beneficia a unos pocos y empobrece a los demás.

La crisis no es fruto de un error, sino de una estrategia deliberada que busca reducir el poder de los trabajadores y consolidar un modelo de Estado que prioriza el ajuste sobre el bienestar social. Esta realidad exige una respuesta colectiva que no solo se enfoque en la protesta, sino en la organización y la construcción de un frente sindical fuerte y unitario.

La necesidad de unidad y acción

La Comisión Directiva Central reafirma la necesidad de profundizar la unidad entre las organizaciones sindicales y avanzar en acciones concretas y coordinadas que enfrenten este modelo de ajuste. La lucha sindical se convierte en la única vía para frenar el ajuste que ataca las condiciones laborales y el acceso a derechos fundamentales.

La unidad y la lucha son el único camino para rechazar las políticas de austeridad que empobrecen a los trabajadores y benefician a una élite. En Viedma, el 29 de abril de 2026, se convocó a una lucha que no solo se limite a las protestas, sino a la construcción de un frente político que defienda los intereses de la clase trabajadora. Este es el reto que enfrentamos: transformar la crisis en una oportunidad para redefinir el modelo de desarrollo y el rol del Estado en la sociedad.